Cláusula suelo y la nulidad de los acuerdos “trampa”

Últimas sentencias ganadas: Caja Rural y Banco Sabadell condenados por nulidad de cláusula suelo y de acuerdo “novatorio

Dos nuevas sentencias ganadas por este Despacho condenan a Caja Rural de Navarra y a Banco Sabadell al reintegro de la cantidad cobrada de más como consecuencia de la aplicación de la cláusula de limitación a la variabilidad de tipo de interés, más conocida como cláusula suelo.

Ambas entidades deberán abonar con el interés legal desde cada fecha de cobro, dichas cantidades con efecto retroactivo desde el inicio de la aplicación de la cláusula cuya nulidad absoluta se ha declarado.

La particularidad de estos dos casos reside en que, en 2015,ambas entidades ofrecieron a los clientes firmar un acuerdo que vendría a suspender la cláusula suelo bajo unas determinadas condiciones, a cambio de la renuncia por parte del cliente a ejercer acciones futuras.

En este punto hay que mencionar uno de los preceptos en los que se ha basado nuestra defensa:  el artículo 10 del Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias (RDTRLDCU), lo que nos lleva a un criterio básico en la interpretación jurídica: In claris non fit interpretatio:

Artículo 10. Irrenunciabilidad de los derechos reconocidos al consumidor y usuario.

La renuncia previa a los derechos que esta norma reconoce a los consumidores y usuarios es nula, siendo, asimismo, nulos los actos realizados en fraude de ley de conformidad con lo previsto en el artículo 6 del Código Civil.”

Es decir, los derechos que por imperativo legal se reconocen a los consumidores son irrenunciables. Y uno de esos derechos es el ejercicio de aquellas acciones legales encaminadas a hacer valer sus intereses como consumidores, algo a lo que supuestamente renunciaron los clientes de ambas entidades bancarias cuando firmaron los acuerdos “novatorios” con cláusula de renuncia a acciones.

En efecto, a estos acuerdos se les ha llamado “novatorios” porque  su pretensión es modificar la cláusula de origen, de limitación a la variabilidad del tipo de interés o cláusula suelo. A propósito de la dudosa validez de este efecto novatorio, teniendo en cuenta la previa declaración de nulidad absoluta de la cláusula suelo, hay que mencionar el artículo 1.208 de nuestro Código Civil:

“La novación es nula si lo fuere también la obligación primitiva, salvo que la causa de nulidad  solo pueda ser invocada por el deudor, o que la ratificación convalide los actos nulos en su origen”.

En aplicación de dicho artículo, declara la STS 558/2017 de 16 de Octubre resolviendo un caso análogo a los ganados de referencia: “La nueva obligación adolecerá de los mismos vicios que la obligación novada, salvo que la voluntad de los interesados pueda y quiera subsanar tales defectos. Para que tal subsanación se produzca, es preciso que se den los requisitos que el art. 1311 del Código Civil y la jurisprudencia que lo desarrolla establecen para la convalidación de los negocios anulables

En los casos defendidos en este Despacho, los clientes acceden a la firma de un acuerdo con el objeto de modificar la cláusula suelo con la finalidad de reducir en lo posible las consecuencias negativas que la cláusula cuestionada, lo que no puede interpretarse como un acto inequívoco de la voluntad tácita de convalidación o confirmación del contrato por parte del consumidor.

En aplicación de la citada normativa y Jurisprudencia, entre otras, el Juzgado de 1ª Instancia nº 4 de Bergara, en su sentencia de 7 de Febrero de 2018 condena a Caja Rural al reintegro de todas las cantidades cobradas por la aplicación de cláusula suelo desde el inicio del contrato, como consecuencia de la declaración de nulidad absoluta de dicha cláusula. La resolución, además, declara la nulidad por abusividad de otras cláusulas, entre ellas aquella que imputa todos los gastos de constitución de garantía hipotecaria al prestatario, condenando al abono de las cantidades pagadas por el consumidor y que debió asumir la entidad bancaria.

Asimismo, el Juzgado de 1ª Instancia nº 4 de San Sebastián, en su Sentencia de 20 de Febrero de 2018, condena a Banco Sabadell a reintegrar a su cliente las cantidades satisfechas en exceso por aplicación de la cláusula suelo en un supuesto en el que la entidad abonó una cantidad a tanto alzado, siendo esta inferior a la que en derecho correspondería al cliente y sin posibilidad de negociar,  a cambio de la firma de un acuerdo de renuncia. Esta sentencia también declara nula la cláusula de gastos, condenando en este caso a la entidad al pago del 50% de los gastos de notaría y registro de la propiedad, y a la totalidad de los gastos de gestoría.

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